La sintaxis en arquitectura

Tengo dos profesiones totalmente diferentes, la traducción y la arquitectura, una de letras, y la otra con gran carga técnica. Sin embargo, ambas tienen muchos puntos en común.

Vimos en una entrada anterior que ilustra mi nieto Jerónimo, cómo los edificios, igual que los libros, se pueden leer. Y hoy os voy a contar cómo la arquitectura tiene sintaxis.

La arquitectura resulta de la construcción de un edificio, y surge de una sucesión de espacios y continentes. Son estos espacios los que tienen, también, una sintaxis.

Porque si la sintaxis, según el DRAE, «es la parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos», la sintaxis de los espacios «son las leyes que los coordinan y los unen para formar los edificios y expresar una determinada forma de vida.

Cuando un arquitecto se enfrenta a un programa complejo, antes de los primeros esbozos suele realizar un organigrama para buscar la relación entre los diferentes elementos del programa que le ha dado el cliente, antes de expresarlo con dibujos, y entender y esquematizar la forma en que se va a utilizar el futuro edificio, los recorridos, las relaciones entre los diferentes espacios y su posición dentro del edificio.

BLOG - 080910 - JOACO CROQUIS

Y estas relaciones entre los diferentes espacios no son leyes estáticas e inamovibles: son construcciones culturales que responden a un momento histórico y a una determinada ideología. Por ello, en arqueología edificatoria, el análisis de los espacios arquitectónicos, de su sintaxis, resulta fundamental porque permite una interpretación histórica y sociológica del sustrato: el espacio arquitectónico, como las oraciones, está dotado de elementos semánticos.

El caserío vasco se caracteriza por un acceso común, para personas y animales, por la planta baja. Junto al hogar, a menudo se ven los rastros de una trampilla en el suelo. La entrecubierta solía tener un acceso desde el exterior en aquellos casos en los que lo permitía la orografía o una polea en un balcón a fachada. Esta sucinta descripción responde al uso de los espacios por parte de una sociedad rural, en clima más bien frío, que situaba –¿podemos hablar ya en pasado? – el heno en la parte superior y el ganado por la inferior, como elementos de aislamiento para mantener las condiciones térmicas del edificio. La trampilla en la cocina permitía un acceso rápido a la despensa, a los huevos y a la leche y, quizás, a los productos de la huerta almacenados en la cuadra. Evidentemente, la forma de vida de una sociedad urbana no permitiría esta convivencia tan cercana a los animales.

Claro, esto nos resulta cercano y conocido, pero cuando se trata de edificios más antiguos o de ruinas, este análisis de la sintaxis del edificio resulta a veces complejo, pero fundamental para entender su uso y, a la vez, nos ayuda a determinar el comportamiento social de los ocupantes.

Por poner un ejemplo, si se analiza la planta de una vivienda romana, vemos la importancia que adquiere el atrium como espacio donde el paterfamilias ejercía de anfitrión con sus clientes: allí se plasmaba su prestigio social. Los huecos de los diferentes espacios nos indican que la servidumbre no podía pasar del atrium y del vestibulum, y que la vida familiar se realizaba en el interior. Las relaciones sociales se estructuraban a través de los espacios.planta domus romana

Cuando las estructuras sociales son complejas, surgen arquitecturas con una estructura espaciales enmarañada, que expresa el sistema de relaciones sociales mediante la sintaxis de los espacios. La arquitectura resultante es la expresión de estas formas culturales y sociales.

Igual que podemos analizar una frase, indicando el oficio de cada una de las palabras que la forman, podemos igualmente analizar los entornos construidos y las conductas o principios culturales de las personas que los ocupan. Y esto es también válido para los núcleos urbanos.

La sintaxis lingüística estudia las relaciones y el orden de los elementos de una oración, y la sintaxis espacial, Space Syntax, estudia las formas con las que se vinculan y organizan los espacios de un conjunto arquitectónico. La unidad de análisis de la frase es la palabra, y la del espacio es la célula espacial.

Ambas disciplinas son necesarias para profundizar en el significado de la lengua y de la arquitectura, sobre todo la de las sociedades que ya son historia y cuyo funcionamiento desconocemos.